SITUACION DE LA EDUCACION DE JOVENES Y ADULTOS EN CORDOBA1
Saleme María
Elisa Cragnolino
María del Carmen Lorenzatti
Alicia Acín
Pablo Fernández
INTRODUCCION:
Este trabajo tiene como objetivo exponer los primeros resultados del
Subproyecto Córdoba correspondiente al Proyecto Global “Análisis de la situación
educativa de jóvenes y adultos en un contexto de neoconservadurismo, políticas de
ajuste y pobreza”. Esta investigación busca diagnosticar las características y la dinámica
de la demanda y la oferta educativa - formal y no formal - de educación de jóvenes y
adultos de los sectores populares, a través de la articulación de tres grupos de
investigación dirigidos por la Dra. María Teresa Sirvent: Grupo 1 Regiones Capital
Federal y Buenos Aires (Coordinación: Sandra Llosa IICE - Universidad de Buenos
Aires Subsidio UBACYT); Grupo 2 Región Córdoba (Coordinación: M. Saleme de
Burnichon CIFHY - Universidad Nacional de Córdoba) y Grupo 3 Región Entre Ríos
(Coordinación: R. Badano AGMER-CTERA / UNER / UBA). La investigación se
inicia con una Beca Guggenheim otorgada a la Dra. Sirvent en 1997. En el caso del
Grupo Córdoba la investigación ha sido reconocida y está siendo apoyada a través de
subsidios CONICOR y SECyT y el grupo total por la Fundación Antorchas (Subsidio
de colaboración entre grupos de investigación argentinos).
El diseño global y su fundamentación se describen en la ponencia de Sirvent,
Toubes, Santos y Llosa presentada al Primer Congreso Nacional de Investigación
Educativa.2 El subproyecto Córdoba abarca dos líneas de trabajo incluidas en el diseño
del proyecto marco: una referida a la educación formal y otra que releva la educación
no formal en lo que respecta a capacitación laboral y/o formación profesional.
En este primer año de trabajo en torno al objeto de estudio de esta investigación
y siguiendo los objetivos del Proyecto Global, nos propusimos:
· conocer cuál es el nivel educativo alcanzado por la población de 15 años
y más que no asiste pero asistió a la escuela (Demanda Potencial),
· conocer cuántos se matriculan en educación de adultos (Demanda
Efectiva),
· conocer la convergencia o divergencia entre la demanda potencial y la
demanda efectiva: es decir, cuánto de la demanda potencial se concretiza o se
efectiviza individualmente.
1 Una primera versión del presente trabajo se presentó en el Primer Congreso Nacional de
Investigación Educativa, organizado por la Universidad Nacional de Comahue, Argentina,
Octubre de 1999.
2 Sirvent M.T, A. Toubes, H. Santos y S. Llosa Estructura de poder, Participación y Educación:
Estudio de la Situación de la Educación de Jóvenes y Adultos en el Contexto de
Neoconsevadurismo, Políticas de Ajuste y Pobreza Ponencia presentada al primer Congreso
Nacional de Investigación Educativa Universidad Nacional de Comahue Octubre 1999
2
Uno de los conceptos centrales construido por la directora del proyecto,
resultado de la primera parte del trabajo, es el de Nivel de Riesgo Educativo (NRE) que
refiere “a la probabilidad estadística que tiene un conjunto de población de quedar
marginado de la vida social, política y económica según el nivel de educación
formal alcanzado, en las actuales condiciones socio-políticas y económicas”3. No se
trata de una cuestión de déficit individual sino de exclusión social. En el período
histórico actual de nuestro país frente a la devaluación de las credenciales educativas y a
las crecientes exigencias de certificación oficial para el ingreso al mundo laboral, el
nivel de educación formal alcanzado es un factor de riesgo: cuanto menor es el nivel
educativo alcanzado, son mayores las posibilidades marginación de ese sujeto en tanto
no ha adquirido el nivel de calificaciones básicas para insertarse en el mundo del
trabajo. Este factor de riesgo actúa entrecruzado con otros factores de riesgo,
emergentes de un contexto en que las políticas neoconservadoras excluyen a grandes
sectores de la población no sólo del acceso a bienes y servicios sociales tales como la
salud, el trabajo, la vivienda, la educación, sino de las propias decisiones referidas a la
distribución de dichos bienes y servicios. (Sirvent y Llosa, 1999)
Desde el punto de vista cuantitativo, el NRE se mide según el nivel de educación
formal alcanzado por la población de 15 años y más que asistió a la escuela pero ya no
asiste más4. Refiere, en términos operacionales, a la población joven y adulta que ya no
asiste a la escuela, cuyo máximo nivel educativo alcanzado es menor o igual al
secundario incompleto. Varios estudios coinciden al señalar las relaciones entre
diferentes formas de exclusión tales como la pobreza y el desempleo y la no finalización
de la escolaridad secundaria. En efecto Moreno (1996), Feldman, S (1994); Wiñar
(1998), Riquelme (1998), Beccaria, López (1996), entre otros, reconocen las severas
restricciones y los altos grados de inseguridad e incertidumbre respecto al futuro laboral
que implica no haber aprobado, al menos, el ciclo básico del nivel medio.5
En el marco del proyecto general, nos preguntamos específicamente para la
provincia de Córdoba:
· ¿Cuál es el Nivel de Riesgo Educativo (NRE) observado para el total de
la población de la provincia de Córdoba de 15 años y más que asistió y ya no asiste
a la escuela?
· ¿Existen diferencias en el NRE según grupos sociales (medido a través
del indicador NBI)?
· ¿Cuál es la demanda efectiva, desde una perspectiva histórica, en los
centros educativos de nivel primario y medio para jóvenes y adultos en Córdoba?
3 Sirvent M.T. Jóvenes en Situación de Riesgo Educativo: ¿Cuál será su lugar en el mundo?
Ponencia presentada al 2do. Congreso Nacional de educación y Modelos de Desarrollo Villa
María Córdoba 1997.
4 “En nuestra investigación utilizamos el concepto de riesgo para referirnos a quienes ya no están
en la escuela. Otros estudios han utilizado el concepto de riesgo para referirse a quienes estando
dentro de la escuela es improbable que la terminen exitosamente o en otras palabras, a aquellos
estudiantes que se hallan en riesgo de fracaso escolar (Levin, 1994).” Cita del artículo Jovenes y
Adultos y educacion en la Ciudad de Buenos Aires Revista “El Relampago” del Foro para una
Pedagogía Alternativa, en prensa.
5 Este desarrollo teórico se encuentra en el artículo Sirvent y Llosa Jovenes y Adultos y educacion
en la Ciudad de Buenos Aires Revista “El Relampago” del Foro para una Pedagogía Alternativa, en
prensa)). 1999
3
· ¿Cómo se constituye esa demanda, a partir de una determinada oferta
educativa en la provincia?
· ¿Cuál es la divergencia y convergencia entre la demanda potencial y
efectiva en Córdoba?
· ¿Cuál es la demanda efectiva de capacitación Laboral y/o formación
Profesional y cuáles son sus variaciones en el período comprendido entre 1994-
1998?
Como síntesis del trabajo realizado se presenta, en primer lugar, la población en
situación de riesgo educativo en la provincia de Córdoba; en un segundo momento se
analiza el desfasaje entre la demanda potencial y efectiva tanto en el nivel primario de
adultos como en el nivel medio de adultos; en tercer lugar, se analiza comparativamente
la demanda efectiva de capacitación laboral y formación profesional registrada entre los
años 1994 y 1998 en relación con las transformaciones operadas en la oferta educativa;
finalmente, se exponen algunas reflexiones derivadas del análisis.
POBLACION EN NIVEL DE RIESGO EDUCATIVO:
De acuerdo al Censo 1991 en la provincia de Córdoba el 75% de la población
total de 15 años y más que asistió y ya no asiste a la escuela, esto es 1.200.143 personas,
se encuentra en situación de Riesgo Educativo ya que: el 25% (398.426) no finalizó la
escolaridad primaria, el 33% (545.250) alcanzó dicho nivel y el 16% (256.467) restante
presenta secundaria incompleta.
Los datos sobre nivel de riesgo educativo en la provincia de Córdoba muestran
diferencias significativas según los grupos sociales (medidas según el índice de
necesidades básicas insatisfechas (NBI). Un 92% de la población considerada pobre
(182.598 personas) y un 72% de la población que tendría sus necesidades básicas
satisfechas (1.017.545) se encuentra en situación de riesgo educativo.
Si consideramos el nivel educativo alcanzado por los sujetos pertenecientes a
estos dos grupos se observan ciertas diferencias: La franja de población con NBI que no
ha completado el nivel primario representa casi el doble que el grupo sin NBI. Esta
diferencia disminuye en forma significativo en el nivel primario completo y el nivel
secundario incompleto. Mientras que se produce un salto significativo en lo que
respecta a la finalización del secundario. En este sentido, sólo el 5,22% de la población
con NBI logra completar este nivel6.
6 Para este primer análisis de los datos se considera significativa una diferencia porcuentual
igual o mayor a 10%.
4
Cuadro1: población de 15 años y más que asistió y ya no asiste a la escuela
según nivel educativo alcanzado y NBI.
Con NBI Sin NBI
Nivel Educativo Frec.
Absoluta
Frec.
Relativa
Frec.
Absoluta
Frec.
Relativa
Prim. Incompl. 81128 40,90% 317298 22,37%
Prim.Compl. 75049 37,84% 470201 33,15%
Sec.Incompl. 26421 13,32% 230046 16,22%
Sec. Compl. 10350 5,22% 208089 14,67%
Sup.Inc.y comp 4294 2,16% 187490 13,22%
Ignorado 1102 0,56% 5246 0,37%
TOTAL 198344 100 1418370 100
Fuente: INDEC-Censo Nacional de población y Vivienda.- 1991. Procesamiento Propio
La demanda potencial y efectiva de nivel primario de jóvenes y adultos.
Estos datos dan relevancia a lo que en el proyecto general se denomina demanda
educativa potencial. Por demanda potencial se entiende al conjunto de población de 15
años y más con necesidades objetivas en relación con una educación permanente, que
pueden o no ser traducidas en el ámbito educativo. Nos preguntamos a continuación:
¿Qué cantidad de esta población se encuentra inscripta en servicios educativos
destinados a jóvenes y adultos?. Es decir, ¿Cuál es la demanda efectiva por educación
de jóvenes y adultos?. (En términos operacionales la identificamos a través de la
matrícula en establecimientos de educación de jóvenes y adultos de la Provincia de
Córdoba)
En nuestra investigación hemos analizado cuantitativamente la demanda,
interrogándonos sobre la convergencia o divergencia entre la demanda potencial y la
demanda efectiva. En el análisis de los datos correspondientes a toda la provincia y de
aquéllos de las regiones escolares analizadas hasta el momento, hemos hallado un
desfasaje significativo entre los elevados porcentajes de población en situación de
riesgo educativo y aquélla que efectiviza la demanda.
Al analizar el nivel primario formal para jóvenes y adultos, encontramos que la
matrícula correspondiente a 1993 y 1994 asciende a 11.137 y 11.106 alumnos
respectivamente. Esto representa apenas al 2,78 y 2,79 % de la población de 15 años
y más que ya no asiste a la escuela que, según el Censo de 1991, se hallaba aún sin
completar su escolaridad primaria; es decir, existe un desfasaje del 97 % entre
demanda potencial y demanda efectiva.
Pero veamos lo que sucede según las distintas regiones escolares7. Como puede
verse en el Cuadro Nº 2, el desfasaje se mantiene en todas las circunscripciones.
7 Las regiones escolares se conforman con los distintos departamentos de la Provincia. Región I:
Dpto. Capital; Región II: Dptos. San Justo, Río Primero y Río Segundo; Región III: Dptos.
Gral. San Martín, Unión, Tercero Arriba y Marcos Juárez; Región IV: Dptos. Río Cuarto, Juárez
Celman, Gral. Roca; Presidente Roque Saenz Peña; Región V: Dptos. Punilla, Calamuchita,
Santa María y Colón; Región VI: Dptos. Totoral, Tulumba, Río Seco, Sobremonte e Ischilín;
5
CUADRO Nº2:
Población de 15 años y más que asistió pero no asiste a la escuela y matrícula
en establecimientos públicos del nivel primario de Adultos; relación y desfasaje.
CÓRDOBA- 1991
Distrito
Escolar
población de15 a.
y+ que asist. Pero
no asiste a la esc.
con Prim. Inc. (1)
matrícula en Esc.
y Centros de E.
de Adult. de nivel
primario (2)
Relación
(2) / (1)
Desfasaje
I
1.130.133 3.720 0,33 99,67
II
59.978 862 1,44 98,56
III
76.080 1.288 1,69 98,31
IV
62.757 970 1,55 98,45
V
49.913 1.302 2,61 97,39
VI
14.488 415 2,86 97,14
VII
22.261 751 3,37 96,63
TOTAL
1.415.610 9.308 0,66 99,34
Fuente: Elaboración propia elaborada a partir de datos provenientes de:
a.. Censo Nacional de población y Vivienda 1991 INDEC.
b. Memoria Anual año 1991. dirección de Educación del Adulto. Ministerio
de Educación. Pcia. De Córdoba.
Si analizamos la evolución de la matrícula de nivel primario de jóvenes y adultos
desde 1991 hasta 1998 se observa un crecimiento de la misma en el año 1994 y, desde
entonces, una disminución constante. Por ejemplo, según cálculos estadísticos
realizados en base a la tasa de crecimiento, en el año 1996 se observa una retracción del
31,20% en la cantidad de establecimientos (de 347 centros educativos en 1994 a 236), la
demanda efectiva desciende un 32,64% (de 11.106 alumnos en 1994 a 7.481) y el
número de docentes también se reduce un 27,55% (de 490 en el año 1994 a 355).
Uno de los factores que inciden en esta disminución de servicios y demanda
podría estar relacionado con la dimensión socio-política de la oferta educativa8 para este
Región VII: Dptos. Cruz del Eje, Minas, Pocho, San Alberto y San Javier.
8 En el Proyecto Global, tal como lo señala Sirvent, con relación a la Oferta nos proponemos
analizar las actividades educaciones dirigidas a la población de 15 años y más que ya no asiste
al sistema educativo. Incluye actividades organizadas tanto para completar los niveles primario
y secundario de educación como la oferta educativa no-formal e informal . En relación a la
oferta hacemos referencia a tres aspectos o dimensiones de la oferta formal y no formal (y de los
aprendizajes sociales) de la sociedad de adultos:
La dimensión socio-política: referida a las relaciones con el Estado en términos políticos,
jurídicos y administrativos tanto de la oferta formal como no-formal de educación de adultos.
6
sector, o sea, las decisiones que a nivel gubernamental se toman con respecto a esta
problemática.
En este sentido, se hace necesario mencionar que en el año 1987, se crea la
Dirección de Educación del Adulto, como dependencia del Ministerio de Educación de
la Provincia de Córdoba, en la que se concentran progresivamente los servicios
educativos para jóvenes y adultos de los distintos niveles y capacitación laboral. Esta
entidad estatal, si bien otorga cierta unidad administrativa y especifica a la modalidad,
no tiene una estrategia de articulación de niveles ni trabajo intersectorial por la falta de
una decisión política clara para incorporar a vastos sectores de la población adulta en
situación de riesgo educativo, lo que daría cuenta del bajo porcentaje de la demanda
efectiva señalada anteriormente.
A raíz de la coyuntura política y la crisis financiera que atraviesa la provincia de
Córdoba en el año 1995 se sanciona la Ley de Emergencia Económica, afectando
particularmente las áreas de salud y educación. En este marco se produce el cierre de
varias dependencias del Ministerio de Educación, entre ellas la Dirección de Educación
del Adulto. Los servicios educativos de nivel primario de adultos pasan a depender de la
Dirección de Nivel Inicial y Primario y los servicios de Nivel Medio de Adultos de la
Dirección de Nivel Medio. Los Centros de Capacitación Laboral permanecen junto a
los servicios de nivel primario hasta el año 1997 cuando son transferidos al Ministerio
de Trabajo (Decreto 1.167/95), acentuando la desarticulación de la oferta educativa.
Como consecuencia de lo anterior, a partir del año 1996 se asiste al cierre de
centros de nivel primario de adultos en tanto no reúnan los requisitos establecidos por el
Estatuto del Docente (entre ellos la cantidad de alumnos), desconociendo las
especificidades propias de esta modalidad.
En el mismo año se implementa la “Transformación Educativa” en la provincia
respetando la nueva estructura establecida por la Ley Federal. El sistema educativo de
Córdoba queda estructurado de la siguiente manera: un año de Nivel Inicial; seis años
de nivel primario; tres años de Ciclo Básico Unificado (C.B.U.- equivalente al 3er.
Ciclo de la EGB) y tres años de Ciclo de Especialización (equivalente al Polimodal).
Los dos primeros tramos dependientes de la Dirección de Nivel Inicial y Primario y los
dos últimos ciclos dependen de la Dirección de Enseñanza Media (D.E.M.)
Según testimonios de docentes de nivel primario de adultos, esta transformación
habría implicado, en los hechos, la incorporación a este nivel, de una cantidad
importante de jóvenes de 12 y 13 años provenientes de la escuela primaria común que
no ingresan al CBU, con la expectativa de obtener la acreditación de finalización del
nivel primario, expectativa que no es cumplida por cuanto se promueve al alumno al
2do. año del C.B.U., desembocando en lo que implica la no finalización de la
escolaridad obligatoria.
La dimensión Institucional: referida a características seleccionadas del universo institucional
donde se insertan las acciones de educación de adultos formal y no formal.
La dimensión del espacio de enseñanza y aprendizaje: referida a aspectos seleccionados de
las prácticas educativas en los ámbitos formal y no-formal de la educación de adultos. (Sirvent,
1998)
8 Los CBU de turno vespertino son de tres años de duración y los CBU rurales pertenecen a la
experiencia del Proyecto Nª 7 del Plan Social Educativo Nacional.
7
Desde 1997 se pone en marcha el Ciclo Básico Unificado (equivalente a la EGB3)
de un año de duración para adultos, mientras aún hoy no hay definiciones con respecto
al tratamiento que recibirá primaria de adultos.
La demanda potencial y efectiva de nivel medio de jóvenes y adultos.
En el análisis de los datos de la demanda efectiva de nivel medio de jóvenes y
adultos es necesario precisar que sólo se trabajó con la información correspondiente a
los Centros Educativos de Nivel Medio de la provincia y no se incluye la demanda
efectiva de los Centros de Nivel Medio que pertenecían a la Dirección Nacional de
Educación de Adultos (DI.N.E.A.).
Las cifras del año 1991 evidencian un importante desfasaje entre la demanda
potencial y la demanda efectiva respecto del nivel medio de jóvenes y adultos.
Considerando al conjunto de la Provincia de Córdoba, la matrícula de los años 1993 y
1994, en establecimientos de nivel secundario para adultos, representa apenas al 1,29%
y 1,51% respectivamente de la demanda potencial referida a este nivel (es decir, de los
jóvenes y adultos de 15 años y más que ya no asisten a la escuela cuyo máximo nivel
educativo alcanzado, según el Censo de 1991, es el primario completo o el secundario
incompleto). En otros términos, de cada 100 jóvenes y adultos con más de 15 años con
primaria completa o secundaria incompleta, solo 1.3 están inscriptos en el nivel medio
de la modalidad.
Las relaciones entre los dos tipos de demanda varían de acuerdo a departamentos
y años, sin embargo estas variaciones no son significativas, sobre todo cuando se
consideran períodos. Los datos relativos a los departamentos indican una variación
máxima de 3.93 puntos para el año 1993, registrándose departamentos en los que la
ausencia de servicios educativos de nivel medio resulta en demanda efectiva de valor
cero (estos son: Pocho, Sobremonte y Tulumba).
Sin embargo no podemos dejar de mencionar un dato significativo. Según
estimaciones de la Dirección de Estadísticas Educativas de la Provincia de Córdoba,
existe en el año 1996 un 19,27% del total de alumnos del nivel medio común que
presentan sobreedad, esto significa que tienen edades mayores que las correspondientes
al año que cursan. Esta cifra se eleva en 1998 al 32%. Nos preguntamos, entonces, si
parte de esta población con sobreedad que está efectivamente matriculada en servicios
educativos de nivel medio común pertenece a la población objeto de nuestro análisis (de
15 años y más). Según testimonios de docentes y autoridades, se observa población con
sobreedad especialmente en los CBU de turno vespertino y en los CBU rurales9.
Considerando la relación entre centros educativos y demanda efectiva (matrícula)
se observa que ésta es prácticamente constante, con un aumento del 12 % a favor de la
matrícula, entre 1996 y 1998. Es decir, mientras los centros educativos se reducen en
un 3.2%, la matrícula crece un 9.2% en el mismo período. La falta de datos sobre los
centros educativos dependientes de la DINEA no permite analizar la evolución de la
matrícula antes del año 1993; sin embargo, el análisis de las tendencias, de 1993 a 1998
hace suponer que se mantiene una relación demanda efectiva/centros educativos de
valor creciente a favor de la primera, pasando de 113 alumnos por centro en 1993 a 165
en 1998.
Si analizamos globalmente la relación entre la demanda potencial de la población
8
de 15 años y más que asistió y ya no asiste a la escuela que se encuentra en situación de
riesgo educativo y la demanda efectiva de nivel primario y medio de jóvenes y adultos,
tanto en el año 1993 como en 1994, se mantiene la tendencia de efectivización de la
demanda de un 2% (escolaridad primaria: 21.541 y escolaridad media: 23.182) frente al
98% (1.223.103) de la población que estaría en situación de matricularse en los centros
educativos de nivel primario y medio de jóvenes y adultos, que no lo hace.
La demanda efectiva de capacitación laboral y formación profesional en Córdoba
en el período 1994-1998:
La formación profesional y capacitación laboral han constituido históricamente
opciones formativas para jóvenes y adultos con bajo nivel educativo quienes se orientan hacia
cursos de corta duración con una supuesta salida laboral, de allí la importancia de considerarla
en el presente estudio referido a la situación educativa de jóvenes y adultos.
Se entiende por Capacitación Laboral y/o Formación Profesional la acción
formativa orientada predominantemente al desempeño laboral provista por distintas
instituciones nacionales o provinciales públicas y privadas que cuenta con certificación
oficial.
En la provincia de Córdoba dicho análisis se circunscribe a la asistencia a cursos
de capacitación laboral y formación profesional de la ex Dirección de Educación del
Adulto, del ex CONET y de la actual Dirección de Promoción del Empleo. No se
consideran los cursos del Proyecto Joven (dependiente de los MTSS y de Economía de
la Nación) con aplicación en las jurisdicciones provinciales ni los ofrecidos por el
Proyecto Crecer dependiente del Consejo Provincial de Protección al Menor
(Subsecretaría de Promoción Humana) que –en conjunto– permitirían una aproximación
más ajustada a la demanda efectiva y a la oferta de capacitación.
En necesario efectuar una breve referencia a las unidades organizacionales
encargadas de la formación profesional primeramente, a la que se suma con
posterioridad la capacitación laboral en la provincia de Córdoba: a) los centros de
formación profesional del ex-CONET ofrecían formación profesional para adultos y
adolescentes desde la década del ’60; b) los centros de capacitación laboral, bajo la
dependencia de Direcciones de Adultos de nivel nacional en la década del ‘70 y
provincial desde 1987 ofrecían capacitación laboral a personas que hubieran finalizado
el nivel primario; c) los actuales Centros de Desarrollo Regional –CEDER–
dependientes de la Dirección de Promoción del Empleo, ofrecen formación profesional
para adultos y adolescentes desde el año 1997.
En este apartado no se compara la demanda potencial con la demanda efectiva
debido a la dificultad para calcular la demanda potencial de este tipo de acción
formativa; la comparación en cambio, se realiza en la demanda efectiva entre ambos
extremos del período analizado. En ese sentido el hallazgo más significativo es una
marcada disminución de la demanda efectiva ya que se pasa de 21.035 matriculados
en 1994 a 3.257 en 1998.
En 1994 la cifra de 21.035 matriculados en este tipo de acciones se desglosa en:
10.277 (48%) correspondientes a los centros de formación Profesional del ex CONET y
11.028 (52%) correspondientes a los centros de Capacitación Laboral de la ex DEA.
9
A su vez, los 10.277 alumnos se distribuyen 3.466 (34%) en Córdoba Capital y
6.811 (66%) en el interior; tal demanda está compuesta por 8.428 (82%) adultos y 1.849
(18%) adolescentes. La demanda de adultos se efectiviza en cada especialidad según el
siguiente orden: en primer lugar el área de Administración (46%), presumiblemente
población de ambos sexos (más del 50% en especialidades vinculadas con la
computación); le sigue Indumentaria (13%), captando una demanda predominantemente
de sexo femenino; en tercer lugar Albañilería (11%), luego Electricidad y Electrónica
(9%), ambas con predominio de sexo masculino; en quinto lugar el área de Servicios
(8%), seguido de Artesanía (5%), Automotores (4%), Metalmecánica y Madera (2%) y
Agro (1%).
Respecto a los adolescentes, el porcentaje más elevado de inscriptos (36%) se
encuentra en el área automotores, le sigue el área madera (16%), Electricidad y
Electrónica ((14%), Metalmecánica (12%), y Construcciones (8,3%). Excepto
Indumentaria, Administración, Artesanías y Servicios, que pueden captar la demanda de
mujeres, se registra una demanda mayoritaria presumiblemente de sexo masculino
(alrededor del 78%).
Analizando la distribución geográfica de los centros se observa que los mismos se
ubican predominantemente en el Centro, Sur y Este de la provincia, zonas estas últimas
de las más ricas y prósperas y con un desarrollo industrial importante en la década del
‘60, lo que resulta coherente con la orientación predominante de la Formación
Profesional en esa época.
Los 11.028 matriculados en los centros de capacitación laboral de la ex-DEA
corresponden 4.374 (40%) de ellos a Córdoba Capital y 6.654 (60%) al interior de la
provincia. Tales unidades no diferencian la oferta para adultos y adolescentes aunque sí
por sexos. Considerando la distribución por sexos, se distinguen 1.377 varones y 2.997
mujeres en Capital y 2.130 varones y 4.524 mujeres en el interior. Es decir que las
mujeres duplican en matrícula a los varones (7.521 y 3.507 respectivamente).
La demanda se concentra en cursos de Corte y Confección, Cocina y repostería,
Artesanías regionales y Manualidades; en menor medida en cursos de Electricidad,
Carpintería y Construcción y finalmente en Secretariado Comercial y Auxiliar
Administrativo o Contable, lo que se corresponde con la asistencia de mayor cantidad
de mujeres y con la edad de las mismas.
Analizando la distribución geográfica de los centros de capacitación laboral
resulta claro que los mismos se abren mayoritariamente en localidades del interior
provincial en los que no existía ningún servicio educativo de este tipo, particularmente
en el norte y el oeste; en el centro, norte y sur se crean en pueblos y ciudades en los que
no existían centros de formación profesional, excepto unos pocos casos.
Con respecto a la Dirección de Promoción del Empleo, las acciones de esta
institución son incipientes en 1994. La información correspondiente a 1.995 arroja
1.724 (546 en el interior y 1.178 en capital) en las áreas Metalmecánica, Hotelería,
Gastronomía y Turismo, Construcción y Comercio y Servicios, en orden decreciente.
En el año 1.997 se produce un cambio sustancial en la conformación de la oferta
de capacitación consistente en la unificación de la misma, al transferirse a la Dirección
10
de Promoción del Empleo 403 docentes pertenecientes a los centros de formación
profesional del ex-CONET y de los centros de capacitación laboral de la ex-DEA,
integrando el actual Programa Provincial de Formación Profesional.
Simultáneamente, se impulsa un cambio en la prestación del servicio,
caracterizado por la institución como un viraje de la oferta a la demanda, en el sentido
de diseñar las acciones de capacitación no en función de la formación y trayectoria de
los docentes sino de las demandas del mercado o región. En este caso, tal como es
empleado por la Dirección de Promoción del Empleo, el término demanda se refiere a la
solicitud de apertura de curso por parte de las empresas u otras organizaciones. Se
enfatiza la existencia de tal demanda para la apertura de cursos en contraposición a lo
que ocurría anteriormente según su perspectiva: que los cursos eran fijos y se mantenían
en función de la formación de docentes e instructores.
En 1.998 los 3.257 matriculados en los Ceder se distribuyen de la siguiente
manera: 818 (25%) en el Subprograma de Capacitación Básica Ocupacional y Práctica
Laboral para Adolescentes, 431(13%) en el Subprograma de Capacitación Ocupacional
y Práctica Laboral para Grupos Especiales y 2.008 (62%) en el Subprograma de
Capacitación Privada.
El mayor número de capacitados se encuentra en el subprograma de capacitación
privada, le sigue el grupo de adolescentes y finalmente el comprendido en grupos
especiales. En Córdoba Capital la misma se concentra, en orden decreciente, en cursos
del sector de la construcción, del sector comercio y servicios, del sector metalmecánico
y del sector gastronomía, hotelería y turismo.
Desde la perspectiva de personal técnico de la repartición, la disminución de la
demanda efectiva encuentra su explicación en las prioridades establecidas por el
Programa de Formación Profesional cuyo énfasis estuvo centrado en la reconversión
profesional docente. Esto implicó que la principal actividad fuera la de capacitación
interna, quedando supeditada a esta necesidad la respuesta a las demandas existentes de
empresas u otras organizaciones.
La disminución observada en la efectivización de la demanda por este tipo de
actividad puede haber obedecido en parte a la prioridad dada a la capacitación interna de
los docentes. Abonaría esta hipótesis la existencia de numerosos expedientes en curso a
la espera de ser aprobados y ejecutados: sobre un total de 296 expedientes se realizaron
134 (45,25%), cifra inferior a los 162 (55,75%) sin ejecutar.
Sin embargo, otros aspectos importantes referidos a la dimensión socio-política de
la oferta, que remite a la relación más general con el Estado son: 1) la localización de
los CEDER, 2) el cambio de orientación que la DPE denomina “viraje de la oferta
a la demanda”, 3) el procedimiento adoptado para la apertura de nuevos cursos o
la reapertura de los ya existentes y 4) el financiamiento.
La ubicación física de los CEDER parece coincidir con la de los centros de
formación profesional del ex CONET y algunos CECLAS ubicados en el norte y el
oeste. Ya no existen, en consecuencia, la mayor parte de los CECLAS dependientes de
la DEA, muchos de los cuales daban cobertura a poblaciones del interior provincial que
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no habían tenido acceso a actividades formativas de ese tipo, como es el caso del norte y
noroeste provincial en su totalidad y aún numerosas localidades del este y del sur.
Si bien cada centro no equivale a la existencia de un curso -como ocurría
anteriormente- sino que puede generar diversos cursos para diferentes poblaciones, es
necesario destacar la importancia de la accesibilidad de los recursos y su incidencia en
la efectivización de la demanda. En relación a este punto, la presencia de los centros de
formación -en tanto satisfactor de una necesidad como es educación o capacitaciónparecen
contribuir a la percepción de la educación como un bien al que se tiene derecho
y al mismo tiempo facilitaría la emergencia de demanda efectiva
La DPE sostiene el principio de “capacitar en función de la demanda del
mercado”, que se constituye en la principal variable para la apertura de un curso de
formación, con vistas a la inserción laboral y promoción del desarrollo regional. Se
desestima, por lo tanto, “la capacitación por la capacitación misma”, aceptando que ello
se realice desde el Ministerio de Educación o del Ministerio de Desarrollo Social, en
tanto resultaría impropio desde la perspectiva de ese Ministerio.
De allí el procedimiento adoptado para la apertura de cursos: a diferencia de lo
que ocurría con el funcionamiento de los CECLA y los centros de formación
profesional, no existe una oferta fija, que se mantiene en el tiempo sino la permanente
renovación de la misma, acorde a las actuales necesidades del mercado.
Respecto al financiamiento, si bien a partir de la sanción de la Ley de Emergencia
Económica en la provincia en el año 1.995 se producen importantes transformaciones en
la prestación de servicios a la población, la capacitación brindada por la DPE no se
habría visto afectada en mayor medida -en ese momento- en virtud de contar con fondos
provenientes del MTySS de la Nación. El impacto, en cambio, se habría producido en
los años 1997 y 1998 en tanto el principal y casi único aporte del ente estatal parecieran
ser los recursos humanos con que cuenta y, en mínima medida, instalaciones y
equipamiento.
La confluencia de los diferentes factores señalados permite comprender más
acabadamente la reducción significativa en la efectivización de la demanda de
capacitación laboral.
Reflexiones finales.
Del desarrollo efectuado precedentemente emerge con claridad un alto porcentaje
de población en riesgo educativo en la provincia de Córdoba, que no difiere
sustancialmente del que presentan otras provincias dentro del país.
Considerando tal nivel de riesgo educativo, adquiere relevancia el desfasaje
existente entre la demanda potencial y la demanda efectiva tanto en el nivel primario
como en el nivel medio de adultos. Esta última representa sólo el 3% de la demanda
potencial en el nivel primario y el 1,5% en el nivel medio de adultos, lo que indicaría
que una mínima proporción de la población que por alguna razón queda fuera del
sistema educativo, reingresa al mismo en búsqueda de lo que en el proyecto de
investigación se denomina una “segunda chance educativa”. Tal efectivización podría
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ser mayor en el nivel medio si se considera el porcentaje de población que registra
sobreedad en el nivel medio común, aunque ello merecería una indagación al respecto.
En el caso de formación profesional y capacitación laboral, no ha resultado
posible hasta el momento medir la convergencia o divergencia entre ambos tipos de
demanda. En cuanto a la demanda efectiva, se destaca una merma significativa (85%)
entre 1994 y 1998 asociada a profundas transformaciones en la oferta, reducción que
adquiere relevancia, considerando que la capacitación laboral y la formación profesional
han sido un complemento formativo para los jóvenes y adultos de sectores populares.
El año 1995 aparece como un momento de ruptura respecto a las políticas
específicas, en el marco de las restricciones producidas en los servicios educativos y de
salud en la provincia de Córdoba. Como consecuencia de ello, se evidencia una
disminución en la efectivización de la demanda en el nivel primario (33% entre 1994 y
1996), como en la formación profesional (85% entre 1994 y 1998). Ello es así,
independientemente de que sus efectos se visualicen de manera inmediata o se
desplacen en el tiempo a causa de otras variables intervinientes.
Ajuste estructural, ausencia de políticas educativas específicas, y ausencia de
políticas de articulación entre niveles y entre sectores, aparecen como factores y
contexto de la situación que se describe.
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Bibliografía:
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VI Nº11